Lima, Perú
+5113014109

«saber cómo funciona internet es tan necesario como conocer el sistema digestivo»

«saber cómo funciona internet es tan necesario como conocer el sistema digestivo»


Hadi Partovi (1972, Teherán) recibió su primer ordenador cuando tenía 9 años y su país natal, Irán, se encontraba enfrascado en una guerra civil. Ese dispositivo se convirtió en la única válvula de escape que, tanto él como su hermano Alí, tenían para escapar de una realidad traumática. Cuando cumple los 11 años, sus padres consiguen abandonar el país y asentarse en Estados Unidos. Entonces, la vida de Partovi cambia radicalmente; en 1990 comienza sus estudios de Ciencias de la Computación en Harvard. Apenas cinco años después aterriza en una Microsoft volcada en el desarrollo del navegador Internet Explorer. Tras abandonar la tecnológica, se dedicó a invertir en empresas como Dropbox o Facebook cuando eran completas desconocidas. Desde 2013,

 dedica la mayoría de su tiempo a su ONG Code.org, una plataforma dedicada a expandir el acceso a las Ciencias de la Computación en las escuelas e incrementar la participación de mujeres jóvenes y estudiantes de grupos subrepresentados. La plataforma, empleada actualmente por más de 64 millones de estudiantes y 2 millones de docentes en todo el mundo, acaba de situar su sede en España para el desarrollo del proyecto en Europa, Oriente Medio y África. Hoy participa en el evento Vocento-CODE, que consiste en una mesa redonda bajo el título ‘El lenguaje del siglo XXI: ciencias de la computación’.

¿Por qué es importante que los niños aprendan Ciencias de la Computación?

En este siglo es algo fundamental. Cuando los adultos de ahora eran niños, aprendían ciencia, matemáticas o física. Todas eran muy importantes, no solo para los que se querían dedicar a ellas. Ahora, para un niño saber cómo funciona internet es igual de necesario que conocer el sistema digestivo. Sin eso, un estudiante difícilmente va a estar preparado en el futuro para sumarse al mercado laboral.

En España, actualmente, hay una gran demanda de trabajos con perfiles relacionados con ciencias de la computación que no se cubren. ¿Cómo espera que evolucione la demanda en el futuro?

En los próximos 20 años va a haber una explosión de trabajos relacionados con la programación o la robótica. También se van a necesitar muchos expertos en ciberseguridad. Aprender Ciencias de la Computación no es solo aprender programación. Entre las disciplinas se incluye también la Inteligencia Artificial o la robótica. La ciberseguridad, actualmente, se encuentra en un momento determinante. Cada ordenador del mundo, desde el del usuario normal hasta los que emplean usuarios y gobiernos están en riesgo. Estamos en guerra en internet y, actualmente, el 90% de los ataques que tienen éxito es porque el internauta comete un error. Tenemos que aprender para estar seguros.

¿Cree que en España estaremos preparados para ese futuro?

Creo que el país quiere aprovechar la oportunidad. Todos los líderes políticos y empresariales quieren cambiar el sistema educativo para que los jóvenes estén preparados. Mi esperanza es que las Ciencias de la Computación formen parte de la educación primaria de España como asignatura. También habrá que preparar a los profesores para que sean capaces de enseñar a los estudiantes. Ahora lo que necesitamos es que las comunidades autónomas realicen los cambios necesarios para que esto sea posible.

Desde Code.org siempre hacen mucho hincapié en la importancia de trasladar conocimientos tecnológicos a todos, también a las minorías, ¿cuánto pesa su infancia en Irán, durante la guerra, en ese afán?

Muchísimo. Cuando salí de Irán y llegué a Estados Unidos yo tenía 11 años y mi familia era pobre. Las Ciencias de la Computación me ayudaron a medrar en mi carrera. Todos los niños merecen oportunidades; actualmente solo los más afortunados tienen acceso a estos conocimientos. La equidad es la clave de todo lo que hacemos en Code.org.

¿Cuándo decide que quiere hacer carrera en el mundo de la tecnología?

Mi primer trabajo relacionado con la programación fue con 15 años. Por entonces no me lo imaginaba como una forma de ganarme la vida, más bien era una forma de ganar dinero en el momento. La decisión llega con los 18 años, cuando estoy en Harvard y comienzo con los estudios en ciencias de la computación. Vi la oportunidad de crecimiento que ofrecía.

A la salida aterriza en Microsoft, en concreto en 1995, un momento apasionante en el que internet todavía se encuentra en pañales.

La empresa era mucho más pequeña. Tenía unos 10.000 empleados y ni siquiera había salido todavía Windows 95 (se ríe). Mi primer proyecto para ellos fue liderar el desarrollo de Internet Explorer. Aprendí muchísimo sobre software ahí, fue una experiencia increíble.

La vida le sonríe después y demuestra tener buen ojo para el mundo de los negocios. Vende su empresa Tellme por 800 millones de dólares e invierte en plataformas como Dropbox o Facebook cuando son absolutas desconocidas. ¿Qué vio para apostar por ellas?

Cuando trabajaba en Microsoft conocí muchos ingenieros. Me di cuenta de que eran más inteligentes que el resto de personas que había conocido hasta entonces. Cuando salí de la empresa y decidí comenzar a invertir, busqué principalmente personas con talento y pasión. Eso me interesaba más que la empresa en sí. En el caso de Dropbox, conocí a su fundador, Drew Houston, cuando él tenía 23 años. Tenía un talento enorme. A Mark Zuckerberg lo conocí en 2005 y era todavía más joven. Él tenía unos 21 años y ya entonces me pareció obvio que iba a ser muy importante.

Ahora no se encuentra en su mejor momento; la red social está sufriendo por las filtraciones de documentos internos que ponen en entredicho el trabajo para mantener la plataforma libre de contenido tóxico. ¿Cómo se arregla Facebook?

La situación es muy complicada. Es obvio que Facebook tiene posibilidades de mejorar el mundo, pero también de empeorarlo. Es un problema de difícil solución. Hay quien dice que hay que quitarle a Zuckerberg sus otras dos plataformas, WhatsApp e Instagram, pero no creo que eso terminase con el problema. Lo que hace falta es que se regule cómo las plataformas sociales deben controlar la comunicación intentando que afecte lo menos posible a la libertad de expresión de los usuarios.

¿Las Ciencias de la Computación pueden ayudar a evitar en el futuro los errores que se están cometiendo en redes sociales?

Cuando las enseñamos, no solo debemos mostrarles a los jóvenes cómo la tecnología cambia el mundo, sino también cómo debe cambiarlo. Deben aprender ética para saber cómo usar el poder que ofrece el software.

Leí que la muerte de Steve Jobs, en 2011, fue clave para que se decidiese a crear Code.org en 2013

Él me llevaba 15 años. El día que murió no podía dejar de preguntarme cuál iba a ser mi legado si a mi solo me quedase ese tiempo de vida. También estaba viendo cómo personas como Bill Gates y Mark Zuckerberg cambiaban el mundo. Yo también quería cambiarlo.

Zuckerberg ahora quiere crear el ‘metaverso’, esa suerte de mundo virtual en el que interactuaremos con los demás mediante el uso de realidad virtual. ¿Estamos preparados?

La verdad es que no lo sé. El ‘metaverso’ tiene muchas lecturas diferentes en función de la compañía. Es una palabra nueva en tecnología y es demasiado temprano para sacar conclusiones. Lo que sí que pienso es que la tecnología va a seguir cambiando todo, y cada vez más rápido. La sociedad tiene que estar preparada para ello. No tenemos alternativa. Por eso es tan importante que los jóvenes estén listos para lo que viene.

¿No le parece que ese crecimiento irrefrenable no suena algo distópico? ¿Cada vez seremos más dependientes de la tecnología?

Ya somos muy dependientes. Todos tenemos teléfonos y pasamos mucho tiempo con ellos. Especialmente los jóvenes, que casi viven en un mundo virtual. No sé si es distópico, pero es lo que es. La realidad para los más jóvenes es virtual.

¿De qué se siente más orgulloso de todo lo conseguido hasta la fecha por Code.org?

De muchas cosas. Personalmente, conocer la misión de mi vida ha sido la mayor satisfacción. Pero lo más importante siempre fue crear un movimiento global. Hasta la fecha, estudiantes de todo el mundo han utilizado nuestra plataforma más de 1.000 millones de veces. Era algo que no podía ni soñar cuando empecé.

¿Qué espera del futuro?

De aquí a 20 años podemos conseguir que todos los estudiantes en todas las escuelas estudien ciencias de la computación. Incluso en África y lugares en los que actualmente no hay internet ni electricidad. Tenemos que conseguir algo similar a lo que pasa en España, donde los políticos han comprendido la importancia de adaptarlas al sistema educativo.

¿Y cómo será ese mundo de dentro de 20 años?

(Se ríe) Creo que la tecnología permitirá solucionar problemas como el cambio climático, curar la mayoría de enfermedades y limpiar los océanos. Problemas que ahora parece que no tienen solución, pero con la tecnología todo es posible.



Enlace fuente

Post Relacionados
× ¿Cómo puedo ayudarte? Available from 09:00 to 18:00