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El IPCC avisa que esta década marcará un punto de no retorno para el cambio climático

El IPCC avisa que esta década marcará un punto de no retorno para el cambio climático


Imagen para el artículo titulado "Ahora o nunca" el IPCC avisa que esta década marcará un punto de no retorno para el cambio climático

Imagen: Sergio Azenha (AP)

No hace falta ser un científico precisamente para saber que nuestro clima está en peligro. Pero el último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) que acaba de ser publicado lo pone de manifiesto, y es un aviso a navegantes sobre los impactos de la crisis climática que ya se están viendo en el mundo real.

En un verano repleto de olas de calor sin precedentes, incendios forestales, inundaciones y toda la muerte y el sufrimiento que eso conlleva, los principales científicos climáticos del mundo han emitido su advertencia más severa hasta el momento. La influencia de la humanidad sobre el clima es “inequívoca”, advierte el informe, antes de pasar a enumerar una letanía de fuertes impactos climáticos que seguirán empeorando de forma exponencial si no actuamos.

“El hecho de que el IPCC haya acordado, con el acuerdo de todos los países miembros (195 países), que es ‘inequívoco’ que la actividad humana está provocando el cambio climático, se trata de la afirmación más fuerte que jamás haya hecho el IPCC”, explicaba Ko Barrett, vicepresidente del IPCC, en una rueda de prensa.

Los 234 científicos detrás del informe también dejaron claro que es “ahora o nunca” si queremos evitar impactos aún peores del cambio climático, al tiempo que muestran que cada tonelada de CO2 y cada décima de temperatura importan.

El informe no sólo llega en plena emergencia climática actual, sino también a solo unos meses de la importante conferencia climática que se celebrará en Glasgow y que servirá para empujar a los países a mejorar sus compromisos del Acuerdo de París. En este momento, vamos camino de superar la barrera de 1,5 grados celsius que habían acordado las naciones no sobrepasar. Las grandes petroleras —culpables en gran parte de esta crisis climática— han hecho todo lo posible para influir en estas decisiones. El último informe del IPCC urge a los países a que aumenten sus promesas e ignoren a los lobbys.

“Todavía es posible prevenir muchos de los impactos más peligrosos, pero realmente requiere un cambio sin precedentes: la reducción rápida e inmediata de los gases de efecto invernadero”, explicaba Barrett.

El impacto del cambio climático ya está aquí

Eso ya lo sabes, claro, si nos lees habitualmente. Pero el informe, el sexto publicado desde 1990, todavía lo presenta en términos estrictos. La quema de combustibles fósiles ha elevado la temperatura media global en 1,1 grados celsius. Sin embargo, los impactos del calentamiento no se distribuyen de manera uniforme. El Ártico se está calentando más del doble de rápido que el resto del mundo. Las zonas que ya son vulnerables, desde las costas donde los mares ya han comenzado a subir hasta las regiones azotadas por las sequías, también están sufriendo más.

Pero aunque algunos son más vulnerables que otros, los efectos de la crisis climática están alcanzando todos los rincones de la Tierra. Ninguna región estará segura y este tipo de impacto climático irá a peor a menos que la sociedad actúe.

El informe advierte que algunos cambios pueden quedar definidos para siempre. El daño que ya hemos hecho a las capas de hielo puede ser irreversible durante cientos de años, si no milenios, y los niveles del mar que crezcan “permanecerán así durante miles de años”. Esto no significa que debamos tirar la toalla. De hecho, el informe muestra que no podemos. La descarbonización es nuestro único camino hacia la supervivencia.

El umbral de 1,5 grados podría superarse antes de lo esperado, pero podemos doblegar la curva

Hace tres años, el IPCC publicó un informe riguroso advirtiendo que dejar que la Tierra se caliente 1,5 grados Celsius tendría consecuencias devastadoras. El nuevo informe muestra que este futuro es algo casi seguro. De hecho, llegará antes de lo que esperábamos, probablemente dentro de las próximas dos décadas. Aunque las estimaciones del IPCC de 2018 dijeron que probablemente llegaríamos a este punto en 2040, el nuevo informe utiliza nuevos modelos que muestran que podemos estar en camino de superar ese umbral para 2030. Incluso en el mejor de los casos es muy posible que todavía sobrepasemos esos 1,5 grados (al menos durante un tiempo).

A mediados de siglo, nuestras decisiones sobre cómo limitar las emisiones de carbono a la atmósfera comenzarán a generar climas distintos. Reducir las emisiones rápido y desde ya podría hacer que el calentamiento global se detenga cerca de esos 1,5 grados. Incluso aunque los líderes mundiales realicen cambios sin precedentes en todos los sectores económicos y en la sociedad en general para detener las emisiones, es probable que todavía sobrepasemos esos 1,5 grados. Pero podemos volver a doblegar de nuevo la curva y, para finales de siglo, evitar que el clima descarrile por completo.

Sin embargo, si continuamos emitiendo sin control, el mundo se calentará aún más. Si lo hace, eso tendrá importantes consecuencias.

El informe plantea diversos escenarios posibles

Para estudiar la crisis climática, los científicos han creado una serie de escenarios conocidos como Vías Socioeconómicas Compartidas o SSP (por sus siglas en inglés). Estos escenarios ofrecen los amplios contornos de cómo podría ser el mundo, tanto social como climáticamente.

“El nuevo informe describe sin rodeos las consecuencias continuas de nuestras crecientes emisiones de gases de efecto invernadero, y cómo estas decisiones conducirán a futuros climáticos marcadamente diferentes durante las próximas décadas”, explicaba a los periodistas Kim Cobb, coautor del informe.

Lo que revela el nuevo IPCC es que estos caminos difieren mucho de los actuales. Los escenarios más pesimistas, denominados SSP5-8.5 y SSP3-7.0, muestran que las emisiones de gases de efecto invernadero alcanzarán nuevos máximos durante gran parte del siglo XXI. El mundo superaría los objetivos marcados en el Acuerdo de París a mediados de siglo. El calentamiento global continuaría aumentando y el planeta tendría 4,4 grados Celsius más a finales de siglo.

Esto haría que nuestro planeta fuese casi irreconocible para todos aquellos de nosotros que vivimos hoy: la biosfera se rompería, habría zonas del planeta que se volverían inhabitables y las olas de calor que ahora ocurren una vez cada 50 años se convertirían en la norma. No solo eso, esas olas de calor serían 5,3 grados más calurosas de media.

Un escenario más intermedio que se esté algo más en línea con las promesas climáticas que se han hecho actualmente solo sería un poquito mejor. Andrew Dessler, científico climático de Texas A&M, nos explicaba por correo electrónico que incluso en ese escenario, los impactos serían “tan severos que episodios como el huracán Harvey o los incendios de California nos parecerán ‘buenos’ en comparación”.

La probabilidad de que se produzcan olas de calor bajo los distintos escenarios.

La probabilidad de que se produzcan olas de calor bajo los distintos escenarios.
Imagen: IPCC

También resultan irreconocibles los escenarios más positivos, denominados SSP1-1.9 y SSP1-2.6. Estos escenarios verían al mundo cumplir con los objetivos del Acuerdo de París. Sin embargo, un mundo con 1,5 grados más de temperatura sería más cálido y peligroso. Las olas de calor que ahora tienen lugar una vez cada 50 años, por ejemplo, serían unas 8,5 veces más frecuentes y hasta 2 grados más cálidas de media. Esto tampoco es que sea lo ideal, pero es bastante mejor que la alternativa propuesta.

Para alcanzar ese objetivo será necesaria una reorganización de la sociedad a una escala nunca vista en la historia de la humanidad. Sería algo similar a agrupar en apenas un puñado de décadas todos los avances médicos realizados entre el descubrimiento de la penicilina y la actualidad.

El informe también hace hincapié en la contaminación de carbono, señalando que hay que reducir la contaminación aérea asociada a la quema de combustibles fósiles además de reducir el impacto del cambio climático sobre los más débiles. Al elegir este futuro radicalmente diferente, optaríamos por reorganizar la sociedad para salvar vidas. Decidiríamos centrarnos en la prosperidad compartida. Elegiríamos proteger la naturaleza.

No podemos descartar peligrosos puntos de inflexión climáticos

Los expertos climáticos han advertido durante mucho tiempo que el calentamiento global podría desencadenar ciertos “puntos de inflexión”, o lo que es lo mismo: escenarios en los que el calentamiento global desencadenará una cascada de ciclos de retroalimentación que se perpetuarán a sí mismos. El nuevo informe es el primer informe del IPCC que ha profundizado en este tema. Según el informe, aunque estos eventos son poco probables, no podemos descartarlos del todo.

Sin ir más lejos, un nuevo y preocupante estudio publicado la semana pasada explicaba que habían descubierto que otro punto de inflexión, el colapso de la Corriente Meridional de Vuelta del Atlántico, se encontraba actualmente en un “punto cercano a una transición crítica”. Si esa corriente global se desestabiliza, las temperaturas podrían verse afectadas y los niveles del mar podrían subir rápidamente. Otros informes recientes también sostienen que la selva amazónica alcanzó hace poco un punto de inflexión y que ahora está produciendo más carbono del que absorbe debido a los incendios.

El IPCC considera que estos y otros eventos, como la desaparición de la capa de hielo de Groenlandia, son posibles aunque poco probables. El hecho de que el IPCC —un estamento notoriamente conservador— reconozca esta situación es una señal de lo preocupante del tema.

Nada de esto es nuevo, pero no por ello es menos importante

Las principales observaciones de este informe llevan estando claras durante décadas. Los primeros modelos del IPCC predijeron nuestro rumbo actual sobre el calentamiento. Y cada nuevo informe del IPCC ha dejado en claro que cuanto más tardemos en abandonar en luchar contra ello, mayor será el riesgo de un colapso climático catastrófico.

Estos informes también son conservadores por naturaleza. Han pasado siete años desde que salió el último IPCC. La nueva versión resume todos los estudios científicos que tuvieron lugar entre medias, juntando más de 14.000 citas para este informe final. Hacer una búsqueda tan exhaustiva es importante, pero también puede resultar exasperante. Viendo que hay personas muriendo a causa del cambio climático en estos momentos, esperar siete años para publicar un informe parece casi un lujo que no nos podemos permitir.

“Sabemos cómo resolver este problema”, dijo Dessler. “Necesitamos cambiar nuestro sistema energético de combustibles fósiles por una energía segura para el clima. No existe ningún misterio aquí”.

Tampoco existe una opción mágica para reducir nuestras emisiones. Se necesita trabajo de verdad. Los científicos han cumplido con su trabajo. Ahora es el momento de que nosotros presionemos a los gobiernos para que cumplan con la suya.



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