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Cuánto “dura” esa botella de vino que abriste hace unos días

Cuánto “dura” esa botella de vino que abriste hace unos días


Imagen para el artículo titulado Cuánto “dura” esa botella de vino que abriste hace unos días y se quedó la mitad sin beber

La pregunta del millón para muchos, la misma que probablemente escuchaste tantas veces y con tan variadas respuestas que nunca te quedó claro si beber la botella de vino abierta hace dos días era una temeridad o no había ningún problema en ello.

Lo cierto es que no hay una sola respuesta a la pregunta, porque como casi todo en esta vida, depende. Sí, el vino comienza a oxidarse en el momento en que sale el corcho, pero eso no significa que debamos tirar el vino que no bebemos en una comida.

Como explican en Bon Appétit, en realidad una botella de vino abierta todavía puede estar buena durante varios días, eso sí, siempre que sepas cómo almacenarla correctamente.

Primera regla: cuando abrimos una nueva botella solo para tomar uno o dos vasos, mantén el corcho. Los tapones de corcho han sido una parte importante del proceso de elaboración del vino durante siglos por una buena razón. El material es lo suficientemente denso como para mantener frescos los líquidos sin sellar el aire por completo.

Cuentan en la página que una cantidad mínima de oxígeno permite que los sabores del vino continúen desarrollándose, mientras que demasiado oxígeno crea un sabor acre y desagradable.

Por tanto, una vez que hayas terminado de servir el vino, debes volver a colocar el corcho en la botella para evitar que llegue más oxígeno a la bebida. En el caso de haber dañado o tirado accidentalmente el corcho, también hay solución. Por ejemplo, un poco de envoltura de plástico con una banda de goma, papel de aluminio o un tapón de botella de vino reutilizable.

Muchos habrán escuchado que lo mejor es guardar el vino abierto en el frigorífico porque se conserva mejor, y están en lo cierto. La razón: limita su exposición a otros elementos dañinos como el calor y la luz. Una vez refrigerados, la mayoría de los vinos tintos y blancos durarán de dos a cinco días antes de que sus sabores empeoren.

En cambio, los espumosos tienen entre uno y tres días antes de que ya no sean bebibles, y algunos vinos naturales pueden echarse a perder en un día. Los tintos altamente táninos (sustancias astringentes que se encuentran en algunos tejidos vegetales como el hollejo de las uvas y también en la corteza de los árboles) disponibles en el supermercado generalmente duran más tiempo después de abiertos, con una vida útil de hasta siete días.

Sea como fuere, las fechas de vencimiento varían mucho entre las variedades de vino, y la mejor manera de juzgar si debes o no beberlo pasado unos días es probarlo. Si está demasiado oxidado no sabe muy bien, y beber un sorbo de prueba no te hará enfermar. [Bon Appétit vía Mental Floss]



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